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Siempre es igual



Todos los días termino corriendo. Corro detrás. Persigo y no alcanzo. Como si fuese a la certeza que siempre pierdo. Entonces intento aceptar los límites, aquietar mis insuficientes rebeliones, lo que me hiere y sobrevive.
Estoy cansada de re (correr) imágenes grises en zapatillas rosadas sin punta, los lugares sin soles de las horas.
Si pudiera alguna vez andar la vida en botas rojas al estilo wonderwoman…

6 comentarios:

Trescaídas dijo...

¿Conocés el "método de las acciones físicas" de actuación teatral? Más o menos -más menos que más- dice algo como: "todo es cuestión de empezar". Para mí que para andar la vida en botas rojas de wonderwoman un buen comienzo es ponerse las botas rojas... Yo ya estoy buscando un par en 43... pero no sé si no quedaré un poquito rústico.
Saludos, María.

Maria Carolina dijo...

Saco mi espada y me convierto gracias al poder de Greiscol... pero que pena me da ver que Coralie ha enmudecido, y con ello transformado en brebaje ponzoñoso lo que alguna vez fué un dulce capuccino compartido.
De todas maneras querida "amiga"... uno siempre llega a donde lo esperan.
La saludo con respeto.

Dani Moscugat dijo...

Mucha cosa nueva por aquí. Parece ser que el feed del RSS no funciona bien y mi suscripción no me actualiza tus entradas. Bueno, te leo por aquí.

un besote reina.

María dijo...

Trescaídas: gracias por el dato, buscaré entonces unas botas rojas, y en tu caso la verdad por lo que decís no creo queden muy estéticas que digamos jaja. Saludos, y gracias por comentar.

María dijo...

Carolinita:
1) discúlpeme, pero se confundió de superpoderoso! ya que el personaje por cierto masculino del poder de Greiscol era He – man (el hombre más poderoso del Universo), y wonderwoman (mujer maravilla) si bien tenía poderes, también algunas debilidades...
2) cumplo en informarle que "enmudecí" por un ratito a Carolie como usted reclama porque no me terminaba de convencer la imagen del videito que había colgado no así la canción (rayes que uno tiene, vio ? ), y que espero poder subirla cuando se regularice goear.
3) Seguramente (como le ocurrió a Proust con su magdalena), cuando tome un rico capuchino en jarrita de vidrio, recordaré aquella tarde de otoño compartiendo charla, música y trabajo.
4) Yo, te saludo con cariño no enojado.

María dijo...

Dani: Hola, cómo estás!; ah lo del feed… igual, siempre bienvenido amigo. Cariños, María