fotografía: "Punto de vista desde la ventana de Gras" ( Joseph Niépce, 1826)







"Escribir es participar de la afirmación de la soledad donde amenaza la fascinación"

M. Blanchot








Acuarelas




video

Villa Amelia. Octubre 2009





A veces

tengo alas vainilla

(en la sombra) o en la luz

de abismos de un infinito

que mira y mira

en pinceles

para ojos

y más

para una melancolía

de campo?

Leónidas Lamborghini murió ayer



Comparto este enlace:






de "El solicitante descolocado" (1971)



Más: Página 12

Núcleo




Luna!. Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tu eres talvez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos!...
César Vallejo


Todo miente. Las obsesiones (irreductibles) de la creación me llevan a ¿volar? como un ave que siempre se queda a mitad de camino. Oh corazón, yo creía que habría algo para festejar, una postal, algún poema desnudado sólo para mí. Pero no, ayer la lluvia de toda la noche buscó esconder la desmesura. Sólo pudo morirme de madrugada para suspender los latidos en el silencio, como si eso fuera cicatrizante, o dulce como un bombón Marroc de Felfort.
Pero amaneció luna. Y ya sé.

jazz in the city


video


SmallBand



Tenía una tristeza un tanto extraña. La calle in(diferenciada) fue hoy el lugar de apariciones.

Sin brújula
















Una canción callada
nada un silencio
surcado de ruidos.

Dibuja signos de pregunta
navega la duda
desdoblando el sentido.

Sospecha la inmensidad
(la posibilidad, ahogándola)
Se deshace en el último coro
y vuelve,
vuelve al puente
convertida en grito.

derivas



"La única manera de combatir ciertas nostalgias es escribiendo"

J. Cortázar


Escribo poemas como escalofríos,
en un hueco.
Es tan larga la noche entre libros ajados
que en la mirada sólo queda una ceniza fría.
Y vuelvo otra vez al entre-paño
sabiendo qué (de vos) será el próximo día.

Falta por aquí una inquietud
alguien capaz de leer(me) brutal...
yo me (des)cifraría entre sus manos,
y todo estaría bien.

9





En primavera caen las hembras melancólicas al río (...)
Hay veces que setiembre es una fuga de mujeres pálidas
menstruando sin piedad en las escalinatas de los muelles.
Luego se arrojan distraídamente.
Nunca más se les ve.
Mónica Sifrim



La primavera, ciega,

un setiembre se confundió en mi vestido.

Hubo sonrisas, flores, un jardín de aire ondulado.



Mi sangre aún gime con devota añoranza,

entre raíces invertidas

entre perfiles de pájaros

que no existen.

uno de luna



Descansa en mi espalda
todo el desamparo de la noche.

Sabré intuirlo

y des-habitarlo.

Me atrevería a cantar un poema de Lorca
con la mejor voz de Ana Belén,
decir "Niño déjame que baile" y bailar
para que estés menos triste.

Tute


Caminante

Perfil (izquierdo)




















Hoy quisiera ir al Cairo
mirarme en viejas películas
persistir la retina
en la ilusión de la continuidad.

Creo en la ficción,
(podría dibujar tu cara con mis ojos)
o viajar sonámbula
al fragmento más bello de As Time Goes By
y bailar.

itinerarios


















Por unas ciertas fisuras que hay en mí
corre algo que habla
y me confunde.
Tal vez un pulso
tal vez
un grito lastimado
que nada
en la ambigüedad de la noche
suda en la sangre
y crece.

instantáneas

"en la feria"


manos



souvenir


梁咏琪 - 原来爱情这么伤

Siempre me fascinaron las letras chinas, será porque me resultan incomprensibles y misteriosas ya que no sé nada del idioma...cuando era chica recuerdo solía decir cuando las veía en alguna tapa de cuento infantil que parecían pincelitos que volaban, ahora sigo pensando lo mismo. Quizás por eso me gusta también la música que casi siempre ponen los chinos en los supermercados. La última vez que tuve que ir a comprar a un supermercado chino fue un mediodía en que estaba ya todo cerrado en el barrio, para conseguir media docena de huevos que me faltaban para la preparación del almuerzo, porque díganme la verdad: ¿quién no tiene un supermercado chino salvador a la vuelta de su casa?, y bueno, al llegar a la caja con los seis huevos casi corriendo para pagar y poder continuar por fin con la comida que me estaba esperando a medio hacer, empecé a escuchar una canción. Les juro que no sé, no sé qué pasó pero en lugar de la caja registradora había un piano de cola, el más hermoso que ví en mi vida, no había gente, las góndolas abarrotadas de productos no estaban, ni un carrito andando en los pasillos, todo en blanco y negro suavemente se desplazaba en el lugar como la música hasta ocuparlo, unas manos en el piano, y alguna mujer con el pelo muy corto, y lacio...



(hacé click en la imagen)




belleza

flora
















Extravío dulce
que se repite hasta el umbral del
día

que quisiera ser
toda
en su palabra
leída en la lengua.

refugios




















Vuelvo al mundo del roce mínimo
(heroica nada)
a un puente de miradas errantes
todas heridas de invierno.

Radiohead ( Inglaterra, 1985)




Last Flowers to the Hospital ( de In rainbows, 2007)

Appliances have gone berserk
I can not keep up
Treading on people's toes
Snot-nosed little punk

And I can't face the evening straight
You can offer me escape
Houses move and houses speak
If you take me there you'll get relief
Relief, relief, relief

And if I'm going to talk
I just want to talk
Please don't interrupt
Just sit back and listen

Because I can't face the evening straight
You can offer me escape
Houses move and houses speak
If you take me then you'll get relief
Relief, relief, relief, relief, relief

It's too much
Too bright
Too powerful

Too much
Too bright
Too powerful

Too much
Too bright
Too powerful

Too much
Too bright
Too powerful

para mirar



20.07.09

grabados



Au lieu du poème vivant
Que je n’écrirai jamais
Paul Eluard




No me desvistas ahora
si quisieras podrías abrigarme
(puedo dejarme proteger)

no recuerdo haberte dicho
que tengo un tatuaje en la cintura
y el rímel corrido, no lo digas

no digas que mi piel
se cubre de lágrimas,
que una tinta negra
se derrama.

Rodolfo Braceli (Mendoza, 1940)

25

(Carta, para leer
silbando, en plena noche y con relámpagos.)



“Recuerda:
a la orilla de tu codo

habrá aire.

El aire tocará la totalidad.

Te codearás con el universo.”



de "El último padre", Ediciones de la Flor, 2005

luz y movimiento




















Construyo en mí misma
fueguito
sobre fueguito
un gran castillo de ( im) posibilidades,
me deshago de un plumazo
para volver a comenzar.

¿Por qué intento siempre ir
tan lejos,
descender
a tanta profundidad?

Nunca estoy lista para las desilusiones.

¡Oh, estas personas son indios! *

El domingo 28 de junio se eligen en la República Argentina Diputados Nacionales en todas las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y Senadores en Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.





En Formosa, donde en esta elección se renuevan dos diputados nacionales, el padrón asciende a 350.000 electores, de los cuales unos 25.000 son descendientes de los pueblos originarios Toba, Wichí y Mataco.

*...pudiendo experimentar corporalmente la carga histórica de este término como una categoría del encuentro colonial (Bonfil Batalla 1972).

Pablo Wright

Un cuento


Foto: Edgar Ende

La dama corrió la cortina negra de la ventana de su coche y preguntó:
-Por qué no vas más deprisa? ¡Ya sabes lo que significa para mí llegar a tiempo a la fiesta!
El cochero cojo se inclinó desde el pescante hacia ella y contestó:
-Hemos entrado en un convoy, madame. Yo tampoco sé cómo. Seguramente me quedé un poco dormido. Sea como fuere, está ahí de pronto esa gente que nos atasca la carretera.
La dama se asomó a la ventana. Efectivamente la carretera estaba ocupada por una larga comitiva. Eran niños y viejos, hombres y mujeres, todos vesti­dos con extravagantes y multicolores trajes de saltim­banquis, con sombreros fantásticos sobre las cabezas y grandes fardos a las espaldas. Algunos iban monta­dos sobre mulas, otros sobre grandes perros o avestru­ces. Entremedias traqueteaban también carros de dos ruedas, cargados hasta arriba con cajas y maletas o carros entoldados en los que iban familias.
- ¿Quiénes sois? - preguntó la dama a un mu­chacho vestido de arlequín que caminaba al lado del coche. Llevaba una pértiga al hombro cuyo extremo nevaba una muchacha de ojos almendrados vestida como una china. De la pértiga colgaban toda clase de enseres domésticos, encima iba sentado un pequeño mono que tenía frío -. ¿Sois un circo?
- No sabemos quiénes somos —dijo el mucha­cho—. No somos un circo.
- ¿De dónde venís? —quiso saber la dama.
- De las Montañas del Cielo —respondió el muchacho—, pero de eso hace ya mucho tiempo.
- ¿Y qué hacíais allí?
- Eso era antes de que yo viniese al mundo. Yo nací por el camino.
Ahora intervino en la conversación un viejo que llevaba un gran laúd o teorbe la espalda:
- Allí representábamos el Espectáculo ininterrumpido, bella dama. El niño no puede saberlo. Era un espectáculo para el sol, la luna y las estrellas. Cada uno de nosotros estaba sobre una cumbre distinta y nos gritábamos las palabras. Actuábamos sin cesar, pues aquel espectáculo mantenía unido al mundo. Pero ahora lo ha olvidado ya también la mayoría de nos­otros, Hace ya demasiado tiempo.
- ¿Por qué dejasteis de representarlo?
- Había sucedido una gran desgracia, bella dama. Un día nos dimos cuenta de que faltaba una palabra. Nadie nos la había robado, tampoco la ha­bíamos olvidado. Sencillamente ya no estaba. Pero sin esa palabra no podíamos seguir actuando, porque ya nada daba sentido. Era precisamente la palabra por la que todo se relaciona con todo. ¿Comprende bella dama? Desde entonces viajamos de un lado a otro para encontrarla de nuevo.
- ¿Por la que todo se relaciona con todo? - preguntó la dama, asombrada.
- Si - dijo el viejo, asintiendo serio con la cabeza- , seguro, bella dama, que usted también se habrá dado cuenta ya de que el mundo sólo se compone de fragmentos que no tienen nada que ver los unos con los otros. Eso es así desde que perdimos la palabra. Y lo peor es que los fragmentos se siguen descomponiendo y quedan cada vez menos cosas que guarden relación entre sí. Si no encontramos la pala­bra que reúna todo con todo, un día el mundo se pu1verizara por completo. Por eso viajamos y la buscamos.
- ¿Creéis acaso que la encontraréis un día?
El viejo no contestó, aceleró sus pasos y la adelantó. La muchacha de los ojos almendrados que ca­minaba ahora junto a la ventana de la dama, explicó tímidamente:
- Escribimos la palabra sobre la superficie de la tierra con el largo camino que recorremos. Por eso no nos quedamos en ningún sitio.
- Ah - dijo la dama-, ¿entonces sabéis siem­pre a dónde tenéis que ir?
- No. Nos dejamos guiar.
- ¿Y quién o qué os guía?
- La palabra - contestó la muchacha y sonrió como si pidiese disculpas.
La dama se quedó mirando a la niña durante largo tiempo, luego preguntó en voz baja:
- ¿Puedo ir con vosotros?
La muchacha no dijo nada, sonrió y adelantó despacio el coche siguiendo al muchacho que iba de­lante.
—Alto! —gritó la dama a su cochero.
Este tiró de las riendas, se volvió y preguntó:
— ¿Quiere de verdad ir con ésos, madame?
La dama estaba sentada en los cojines, muda y derecha, mirando de frente. Poco a poco pasó el res­to de la tropa junto al coche parado. Cuando pasó el último rezagado, la dama se apeó y siguió la comitiva con la mirada hasta que se perdió en la lejanía. Empezó a llover un poco.
- Volvamos! - ordenó al cochero subiendo de nuevo- , regresamos. He cambiado de idea.
- Gracias a Dios! - dijo el cojo- , ya creía que quería irse de verdad con esos.
—No —contestó la dama sumida en pensamientos—, yo no les seria de utilidad. Pero tú y yo podemos dar fe de que existen y que les hemos visto.
El cochero hizo dar media vuelta a los caballos.
— ¿Puedo preguntar algo, madame?
— ¿Qué quieres?
— ¿Cree madame que encontrarán alguna vez esa palabra?
—Si la encuentran —-contestó la dama—, el mundo tendría que transformarse de una hora a otra. ¿No lo crees? Quién sabe, tal vez seremos alguna vez testigos de ello. ¡Y ahora echa a andar!

Michael Ende (Alemania, 1929 -1995)

en el laguito del parque

Cuando tengo muchas cosas rodando en la cabeza y no sé, me ato el pelo a lo Amy Winehouse y salgo a caminar.
Por ahí paro ( me suelto), adonde encuentro el silencio...
A veces, pasa esto:

16.06.09, 17.45 pm

Amy Winehouse (Londres, 1983)







Qué voz!

5















Amanecía lluvia.

Yo (adentro) miraba la calle y desayunaba frío.

Detrás del vidrio, dos, tres palomas, con su aleteo tan leve me dieron la ternura que necesitaba.

Alzaron vuelo muy pronto, como volviéndome a la realidad de la cual no tuvieron la culpa, pero yo tampoco.

Me puse el abrigo blanco, me colgué la mochila llena hojas incompletas, y salí a recorrer los interminables kilómetros que llevan a la nada, a la nada más absoluta, la que no logra el encuentro.

equilibrio





















Todo fragmento significativo
repite el todo. Mircea Eliade


In (tenso) e impecable
resumen
de un grito.

Piel
pies descalzos, imprecisos.

Vuela una túnica
blanca
sobre su desnudez
enorme
hacia el oblicuo, hacia la luz.

de la risa ( o alguito más)






La risa es contagiosa...y me pregunto, ¿de qué se ríe la gente?

Romper las reglas establecidas mostrando sus absurdos, cruzar las líneas invisibles de la “normalidad” a través del humor si bien es un universal cultural, en la práctica se manifiesta como un fenómeno local vinculado al contexto, constituyendo dinámicas de identificación y ruptura. Cuando hay risa, lo que se están explicitando son los códigos que se comparten. Si la risa es algo más que una respuesta biológica, y el humor no es solo un recurso persuasivo para divertir al público, ambos serían en relación “al otro” una forma de señalar fronteras sociales y culturales, de ratificar o redefinir marcos de inclusión y exclusión social.

insomnio



















foto: Annabel Elgar



Oigo a Coralie Clement
penetrando en mis oídos
y quisiera cantar en francés
pero enmudezco
en este otoño
que en fugaces
lenguas
se consume.



Días de Mayo



Una película de Gustavo Postiglione realizada en blanco y negro en el contexto del "Rosariazo" (1969).

Se estrena el 21 de mayo en Rosario y Buenos Aires






otro)

días de mayo

Cuando todo pueda irse de mi mente
recién ahí podré pensar(me)
en blanco, como un papel antes de desflorarse en el poema
en negro
como esa ola gigante de pesadilla nocturna,
que se parece tanto al abismo de mis dudas
pero no me ahoga.

Sólo falta el despertar.

Siempre es igual



Todos los días termino corriendo. Corro detrás. Persigo y no alcanzo. Como si fuese a la certeza que siempre pierdo. Entonces intento aceptar los límites, aquietar mis insuficientes rebeliones, lo que me hiere y sobrevive.
Estoy cansada de re (correr) imágenes grises en zapatillas rosadas sin punta, los lugares sin soles de las horas.
Si pudiera alguna vez andar la vida en botas rojas al estilo wonderwoman…

agencias



























Toda (vía) no consigo
agudizar
la pupila (mi sola forma de suceder)
hasta los extremos.
Se abre y no ve.
Hay dos líneas en mis costados
andando
sobre la ciudad a través del cielo.
Se cortan de pronto.
La hamaca de aire
pierde su vuelo
( no hay sombreros redondos
ni tampoco lluvia
como en los hombrecitos flotantes de Magritte)

Oigo/ tenue “ Clouds and Rain”
y caigo.

Ahora todo será un adentro.

MEMORIA (II)


"El verdadero contenido de una fotografía es invisible, porque no se deriva de una relación con la forma, sino con el tiempo […]. Al mismo tiempo que registra lo que se ha visto, una foto, por su propia naturaleza, se refiere siempre a lo que no se ve. Lo que muestra invoca lo que no muestra, revela lo ausente igual que lo que está presente en ella”.

John Berger, Entender la fotografía


La muestra de Gustavo Germano "Ausencias", se articula a partir de álbumes familiares. Son fotografías anteriores al golpe militar de 1976 que capturan momentos felices: una salida al campo, una boda, un encuentro de amigas. A su lado, otra, tomada en 2006. Gustavo Germano recrea la imagen antigua en los mismos lugares, con los parientes y amigos que aparecían en ella en idéntica posición, pero con el espacio vacío de los que fueron borrados.







link Muestra en Rosario:

http://www.museodelamemoria.gov.ar/muestras-ausencias.htm

MEMORIA (I)



¿Qué va a hacer?

Este poema lo llevó un día a clase Carla, alumna de 5º Año, allá por marzo del 2004, a partir de la propuesta que le había hecho con anterioridad al curso en la clase de Historia: llevar algún material (recorte de diarios, textos informativos, testimonios, poemas, fotos, etc.), para trabajar desde allí el Día de la Memoria.

¿Qué va a hacer? estaba escrito en máquina de escribir, en un papelito doblado en cuatro, ajado y amarillento (aún recuerdo la imagen de Carla acercándose, y extendiendo su brazo para entregar en mi mano el poema)

Fue en ese instante cuando Carla me dijo, casi como en un murmullo:

-Profe, este poema lo escribió una “desaparecida”, compañera de la facultad de mi mamá, eran muy amigas… me dijo que me mata si se lo pierdo, porque es lo único que quedó de ella.



¿Qué va a hacer?

¿Qué va a hacer doña serpiente
cuando vea de repente
que el árbol que ha cortado
reproduce simientes?
¿Cuándo la rama talada
crezca de nuevo hacia el cielo?
¿Cuándo el alma mutilada
vuelva a retomar el vuelo?
¿Cuándo se nos vuelva canto el llanto
y el desconsuelo?
¿Qué va a hacer doña serpiente
cuando a fuerza de pelearlo
todo sea diferente?



( con la autorización de Graciela, mamá de Carla)

isla


Necesito encontrar una isla coloreada por el sol, de arena fina, blanca, llena de plantas exóticas. Caminar descalza la playa de esa isla y mojarme los pies en un surco de agua transparente. Leer los signos de las piedras del fondo para que surjan palabras cristalinas, para abrazarme a ellas como una flecha.

días

Encontrarme
en el espiral del lenguaje
que se vuelve poesía
o no.


...


Detrás de otras muchas /diminutas
caras
sos vos, otra vez…

y de verdad que no dejo de mirarte los ojos.

Un río

pasen y escuchen...







Un río
MyL: Nicolás Cuneo - Germán Roffler


Yo una vez tuve un río
Cansado brilloso dolido
Un río grande de nombre
Pasaba lejos de mí

Quería ver que la luna
Quitase el alma de mí
Cuando una vez tuve un río
Sin pena y sin existir

Yo nací dentro de un río
Nacieron otros de mí
Ahora no sé ni mi nombre
El río que antes no ví

Las villas lo acariciaban
No tiene rumbo ni fin
Un río que yo pudiese
Beberlo dentro de mí

cambios



















Cuando escribía en una libreta siempre contaba las hojas que quedaban para llegar a la última página, como si en la última palabra fuera a encontrarme…

que los finales no tenían todas las respuestas.

Ahora anoto poemas en papelitos sueltos.

dos poemas



Caigo conteniendo la respiración
llevo hacia una levar ascético todo lo que alguna vez giró
por sí y dentro de mí en alguna parte cerca de mí
reúno partes
cebo de la magia su parte tosca.

...


A todo el mundo le gustaría trascender
atravesar una hoja y navegar como un maleante encapuchado sobre
la dermis verde
respirar agua en los pulmones
tocar con la yema de los dedos hojas, vulvas azules, romper la
cáscara de un huevo
trascender cosas importantes
un tren, un espacio de la cama, el rango de la mirada del otro
al otro, y sus colores


Pero llegamos sólo a ser un giro
a ser una pieza más de lo trascendido
apenas la sombra del hilo de alguien que mueve cosas
como un desecho de ola
o una gigante vacuidad en los ojos.


y nos ponemos así
en posición fetal
imaginando cómo será el cielo de los otros.

Germán Roffler (Rosario, 1982)


times

avanzo,
sin causa,
cantando entre ausentes. Amelia Biagioni


Estoy cansada y no veo bien.
Sospecho que el tiempo no se alarga
conmovido y sin sentido.
Me atreví a la palabra que canta,
atroz
hermosa
la cuidé
hasta que me di cuenta un día
que la estaba perdiendo.


Corrí entonces al quiosco de la esquina
a comprar chocolates.


Grité
grité un tono
y mi voz no se oyó.

.

Delicada ausencia

















Febrero. Días ligeros
nubes
un lápiz de sombra mis adivinanzas
y toda la noche.

Seulement

Carne asada entre las piedras
un fuego
este vino, tan lejos de la sangre.

Ahora entraré en el agua
para que cese
el dolor de cabeza que es
lo mismo que decir
de todos los deberes.

Torceré la tarde,
llega el tiempo de dibujar palabras.

El día es cuando simplemente
escribo.

poema de enero

Me sale una lenta tristeza.

Alguien tarda,
confunde mis tiempos.

Dulzura
es lo que necesito
o un poema
pero frágil
es decir de aire perfumado
un poema, entonces
que llegue
ancho
perdido en su regalo
a mi labio adicto.

mAr (poiética)



video

10:00 AM



video



"¿Viste alguna vez la melodía de los brillos?
¿La viste ondular, todavía de gasa,
desde tus pies al cielo, sobre el río?"

Juan L. Ortiz




Quiero un día de diciembre
hacerme la rata
caminar la playa
a esa hora del día mientras
todos trabajan.
Quiero dejar las sandalias sobre la arena
lejos
y mirar
ver crecer la mirada
acercar los latidos
jugar con la luz.

(late)ral

Vulnerarme y hablar desvaríos
atados con plastilina,
casi sueltos.
Comer una ensalada caprese con hojas de albahaca,
tomate, aceitunas negras.
Dejar a las ideas flotar
en el aire
arriba de mi cabeza,
como un albatros
loco que roda en la noche sobre el mar
y no existe.

intuiciones

















Ella se pierde en una ciudad extraña
se elige
se traduce
crece sola
delata deseos increíbles
se transforma en una mujer
en una mujer sin mañana ni pasado
en una mujer que vive en el peligro
y es la mujer más feliz del mundo.

"POCHORMIGA"


Ficha técnica
Documental: 2004 - 30 min
Producción: Ma. Florencia Vallarella y Valeria Simich
Fotografía: Roberto Cribb
Edición: Nicolás Calvillo
Texto: Gustavo Martínez
Locución: Quique Pesoa
Animación digital: Gastón Soso, Carolina Górriz
Gráfica: Jorgelina Marenoni, AVI Producciones

El documental es el trabajo de tesis de Francisco Matiozzi para la Escuela Provincial de Cine y TV de Rosario. Narra la historia de Claudio Pocho Lepratti, un trabajador social que realizó un intenso trabajo comunitario dirigido a los niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad social en la ciudad de Rosario, y que fue asesinado por la Policía de Santa Fe durante la crisis de diciembre de 2001.
Pocho nació en Concepción del Uruguay (Entre Ríos) el 27 de febrero de 1969. Cursó la escuela primaria y secundaria en su ciudad natal. Entre 1983 y 1985 estudió Derecho en la UNL como alumno libre, y en 1986 ingresó como seminarista en el Instituto Salesiano de la localidad de Funes, unos 15 km al oeste de Rosario. En 1991 abandonó el seminario, fijando su domicilio primero en el barrio Empalme Graneros, un año después en el humilde barrio Ludueña, acercándose a colaborar en la tarea de contención social de los adolescentes del barrio, donde comenzó a participar activamente de las organizaciones de base, que durante más de veinte años promovió el padre Edgardo Montaldo. Participó y promovió la formación en más de veinte grupos de niños y jóvenes de las barriadas populares de Rosario. Siendo la primera agrupación La Vagancia. Participó en instancias de coordinación con otros grupos como la revista El Ángel de Lata, el movimiento Chicos del Pueblo, y con todas las comunidades eclesiales de base, como Poryajhú ("pobres" en guaraní), y el grupo Desde el Pie. Además participaba activamente como delegado de base de la ATE (Asociación Trabajadores del Estado) de Rosario y como congresal de la CTA - Rosario.

El miércoles 19 de diciembre, harto de que la policía dispare contra pibes y mujeres, se subió a la terraza de la escuela Nro. 756 del Barrio Las Flores, donde colaboraba con la preparación de la comida. Intentó parar la represión, pero un policía del móvil Nº 2270 del comando radioeléctrico disparó directamente contra el cuerpo de Pocho. La bala de plomo se alojó en la traquea y lo mató.

Link Video completo:



A siete años de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001

nostalgia




















Ya no pierde pinturitas de colores
ni se mancha los dedos de tinta al llorar.

La niña extraviada encontró una
máquina de escribir

y le dio a sus poemas un giro retro.

cotidianas

Me gusta mirar por la ventana mientras viajo en colectivo, contar los autos verdes que pasan e inventarle nombres a la gente. Cuando llueve (como hoy), jugar mi dedo en el vidrio empañado para contar las gotitas de agua o para dibujar nubes de distintos tamaños. También me gusta subir a las terrazas porque aunque no lo crean, las mejores historias siempre empiezan allí.

Ricardo Piglia. Adrogué, Buenos Aires (1940)


Repetición

Repetición. El destino es la conciencia de sí pero como enemigo. // Ha sucedido antes y volverá a suceder (de otra manera). // Igual que en el 'incidente' del Kubla Khan existe ahora un vacío (porque sabemos que antes había algo ahí y que ya no hay nada). El porvenir estaba escrito pero Porlock lo ha borrado; después de su visita sólo podemos adivinar lo que falta en los rastros borrosos que han quedado vivos en la blancura de la noche. La parte que ha sobrevivido (los cuarenta y cinco versos) es conocida como una sentencia (en el sentido que mi hermana le da ese término). Es decir, un dicho que encierra una convicción y una condena a muerte. // Un pájaro blanco vuela en círculo y yo estudio sus evoluciones. Se deja llevar por el aire transparente y luego aletea para tomar altura. Es una golondrina y sus ojos como dos puntos rojos están fijos en los lados, no hay objetivo, ni dirección alguna, ella no ve, sólo vuela movida por el azar, tiene una ruta secreta escrita en el alma. // Lo que se repite no es lo que se recuerda. Este pensamiento me ocupa el cerebro. No puedo hacer nada. Permanezco sentado de cara a la ventana, las piernas cubiertas con una manta escocesa. La tarde cae. Los pájaros vuelan en el aire quieto. No puedo salir porque temo que al salir suene el teléfono en la pieza vacía.


de "Prisión perpetua"(2007), ANAGRAMA, Barcelona

s/t


Ayer necesité que me abrazaras y me tocaras el pelo. Sentirte cerca y contarte todos mis miedos. Y vos me mirabas desde lejos en silencio como si yo fuera una tacita de porcelana china y tuvieras miedo de romperme.

Hoy es lunes. Todo está bien.

Luces en el aire



















Hay días sobre los ojos

-incomprensible mundo de ciegos-

hay días

donde bellísimos peces anaranjados

flotan en silencio y

se llevan toda la sombra.

Buraku*, un poema

























Oía un susurro
Como una brisa flotando de boca en boca
Que debajo de cada axila yo estaría marcado
Con el tamaño de una mano

...

¿Quién ha marcado mis lados? ¿Por qué razón desconocida?
¿Por qué este tizón desconocido sobre mi yo y mi alma?
Aún hoy mis pensamientos disminuidos
Tan pálidos y fríos, transparentes como el vidrio
Me mantienen despierto **


Marouka Tadao, en Whitaker, "Japan's Outcasts", pag. 337



*El término "buraku" 部落 (comunidad) se remonta al Japón feudal y era utilizado para referirse a la clase más baja de la sociedad. Esta gente que vivía en grupos apartados del pueblo, realizaba trabajos como curtir pieles, despiezar animales o ajusticiar criminales, trabajos mal vistos por las religiones budista y sintoista ya que eran considerados "actos impuros" y debido a ello, los burakumin (gente de la comunidad) eran discriminados por el resto de clases.Tanto los burakumin como sus descendientes, tenían prohibido dedicarse a otro oficio que no fuese el de su clase y aunque algunos consiguieron cierto bienestar económico, seguían siendo discriminados y evitados por el resto de la sociedad. Si bien el gobierno, durante la era 'Meiji' abolió el sistema de castas en 1871, la mayoría de los casi tres millones de buraku todavía sufren discriminación laboral e incluso en los institutos de enseñanza cuando informan su origen.

**Según la tradición del chisme de los japoneses mayoritarios, los buraku tienen una marca física hereditaria que los distingue como miembros del grupo marginado de la sociedad: un lunar azuloso debajo de cada brazo: el estigma social que los sectores superiores arrojan sobre los otros se convierte, en su imaginación, en un estigma material: es cosificado, como si la naturaleza o los dioses se lo hubieran implantado a los marginados.

de aire




















Ella, la que boga entre y el agua y el fuego
la que pretende defenderse
con una espiga de aire
la espada de los hechizos
desesperados.

Tristes trópicos (1955). Claude Lévi-Strauss



"Si el individuo ya no está solo en el grupo y cada sociedad ya no está sola entre las cosas, el hombre no está solo en el universo. Cuando el arco iris de las culturas humanas termine de abismarse en el vacío perforado por nuestro furor, en tanto que estemos allí y exista un mundo, ese arco tenue que nos une a lo inaccesible, permanecerá , mostrando el camino inverso al de nuestra esclavitud, cuya contemplación – a falta de recorrerlo - procura al hombre el único favor que sabe merecer: suspender la marcha, retener el impulso que lo constriñe a obturar una tras otra las fisuras abiertas en el muro de la necesidad y acabar su obra al mismo tiempo que cierra su prisión; ese favor que toda sociedad codicia cualesquiera sean sus creencias, su régimen político y su nivel de civilización, donde ella ubica su descanso, su placer, su reposo y su libertad, oportunidad esencial para la vida, de desprenderse y que consiste - ¡adiós salvajes! ¡adiós viajes!- durante los breves intervalos en que nuestra especie soporta suspender su trabajo de colmena, en aprehender la esencia de lo que fue y continúa siendo más acá del pensamiento y más allá de la sociedad: en la contemplación de un mineral más bello que todas nuestras obras, en el perfume, más sabio que nuestros libros, respirado en el hueco de un lirio, o en el guiño cargado de paciencia, de serenidad y de perdón recíproco que un acuerdo involuntario permite a veces intercambiar con un gato".


Así termina Tristes trópicos (1955)... es una de las narrativas más sensibles, tristes y bellas que haya escrito un antropólogo y es al mismo tiempo un tratado de filosofía, un informe etnográfico, una historia colonial y un mito profético.
Otro lujo... (y no soy estructuralista)


Vórtice suave

En ojos

o pensativas bocas ama.

Ella, alas,

expulsión de otra

se desenreda, se despliega

extrañamente vacía

como una luz que resbala en miel

entre los párpados.

Habla de anhelo,

de distancia.

Sueltos


Intentos

Un sueño que huye
una voz circular
que vuelve

(desde el armazón imperfecto
donde me escondo)

...

Mar

En la noche única
de las revelaciones
alguien indaga mi llanto en el mar.

Flor Garduño ( Méjico, 1957)


"Canasta de luz"
-Guatemala, 1989-

MEMORIA DEL OJO. Presentación visual




de : “Sociabilidades en un sitio de tránsito del espacio público urbano:
la Estación Terminal de Ómnibus Mariano Moreno”



NOTA: el título de la presentación es gentileza de Néstor Colón, quien con gran generosidad me permitió utilizarlo para el presente trabajo; "Memoria del ojo" corresponde originalmente a una producción literaria anterior, de su autoría.

Carlos Varela, Cuba (1963)


























Deseo

Soltar las palabras
por una vez
que se armonicen solas
(en el enredo que traigo adentro)

pedir canciones con el cuerpo

y bailar.

NADJA, André Breton. Francia ( 1896- 1966)

La Flor de los amantes (pág. 108)


"La Belleza será convulsiva o no será"
-así termina la obra-


Link para descargar el libro completo

He buscado este libro en casi todas las librerías desde hace tiempo sin resultados, y mágicamente lo encuentro en internet. Mi idea era descargar el libro en el blog, pero a pesar de mis esfuerzos, no lo logré. Por eso el link de arriba.
Nadja es una de las obras de la literatura universal de principios del siglo XX menos leída en el mundo hispánico. Nadja viene a ser la búsqueda de la identidad del propio autor a través de un laberinto de objetos y acontecimientos que se presentan llenos de presagios y premoniciones. Breton comienza el libro con un enigma que condensa la totalidad de la obra: «¿Quién soy yo?» es, pues, la búsqueda de esa verdadera identidad. La intención no es otra para Breton que «la de contar los episodios más determinantes de mi vida tal y como puedo concebirla al margen de su estructura orgánica, es decir, en la medida en que depende de los azares».
Una joya.

en blanco y negro


















Ella se desviste
sobre el espejo
y su espalda.

Y la vida sigue siendo
el bisel
del que aún no regresa.

Vuelos


Capilla del Monte, Córdoba (1963)


Una plaza, otra.

12 de octubre
(seguimos resistiendo)





Mural de Diego Rivera ( 1942)



"...quedamos admirados de la multitud de gente y mercaderías que en ella había ( la plaza de Tlatelolco, 1519) y del gran concierto y regimiento que en todo tenían... y entre nosotros hubo soldados que habían estado en muchas partes del mundo, y en Constantinopla, y en toda Italia y Roma, y dijeron que plaza tan bien compasada y con tanto concierto y tamaña y llena de tanta gente no la habían visto".


Bernal Díaz del Castillo en su "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España", terminada en 1568.

Plaza Houssay ( Buenos Aires)




video


(En realidad esta entrada es para mí muy especial, pues es la primera vez que subo un videito casero al blog. Así que hay algo de iniciático para mí en esto: el poder haberlo logrado. )


La plaza Bernardo Houssay está ubicada en Barrio Norte de Buenos Aires, en la intersección de las calles Córdoba, Junín, Uriburu, Paraguay, zona vecina a varias facultades. Llegué a ella el mediodía de un viernes de setiembre, buscando algún espacio verde para respirar y descansar, y me encontré en un momento con un lugar que se abría ante mis ojos, no verde, sino gris. Aún así crucé la calle y decidí recorrerla según la lógica de su arquitectura...

La Plaza Houssay debe su nombre al Premio Nobel de Medicina 1947, Bernardo Houssay. Responde al modelo de “plaza seca” instalado durante la última dictadura militar (1976-1983). Las características estructurales de la plaza dan cuenta de la lógica represiva de la época en que se construyó: se sitúa por debajo del nivel de la vereda, el cemento es el elemento que la caracteriza, posee aislados espacios verdes que se encuentran delimitados por lados de cemento. Sus accesos son más o menos reducidos y restringidos en cuanto al número de personas que por él pueden pasar; desde el interior de la plaza, no se puede ver lo que ocurre en el exterior.

El uso social que hoy se hace de la plaza rompe con la carga ideológica - represiva que aún, a pesar de las reformas recientes aún posee.

(La reforma incluyó la eliminación de canteros, el cambio de las luminarias, cestos y bancos, la incorporación de nuevas especies arbóreas y la instalación de dos fuentes, sobre los lados que dan a la avenida Córdoba y a la calle Paraguay).

Los accesos informales, el rescate de la idea de plaza - mercado, ya que de lunes a viernes funciona una feria de artesanos, la presencia de una importante población estudiantil, las expresiones culturales que se desarrollan en ella, y las marchas que por sus alrededores transcurren, le otorgan otra significación.
Así, la plaza aparece hoy como reivindicación de la libertad de expresión. Las pintadas populares, un sitio de homenaje a docentes y estudiantes desaparecidos durante la última dictadura, "un espacio cívico" con gradas destinadas, sobre todo, a un lugar de permanencia de los estudiantes que concurren desde algunas de las facultades que rodean a la plaza, rompen con la represión y prohibición de las expresiones de la época, y se convierte así en una opción de uso y apropiación del espacio público urbano.

poem
















Se vive
cerca de lo fugaz.
Por qué
esta sombra
de inquietud
me va penetrando
silenciosamente
dónde
el milagro
que arrula la esperanza
en forma de campana
de cristal
me subiría en su eco
si acaso pasara
cerca
del camino del aire
pero no
naufrago entre la gente
y el mundo
una y otra vez
esperando aùn
que los cielos
sean naranjas
que la palabra
me sostenga
entre sus párpados
que mi voz
(mendiga voz)
agote su intento de fuga.

Nada parece suficiente.

sin amarras

Vestida
de un silencio mineral
-por sombra, por frío -
me asomo al alambrado como hendidura
me acerco
y me quiero ver.

El fondo
es una estampa roja, sin amarras.

Entonces
paso chispeando
para el otro lado de mi alma.

odiseas

Inaugura metamorfosis casi paganas
despliega su génesis de mitos subyacentes
se enreda en ellos
vuela
sostenida en el aire
reconstruye voces
mágicas
de luz dorada
y de agua
(las primitivas delicias del sol corintio)

Late
agoniza
renace
sin convocar a los dioses perdidos.

Tilcara




No sé para que lado mirar. En ese pedazo de suelo alto se atesora magia. Entre las altas puntas clavadas de los cerros. Sin puertas. Durmió un muchacho de piel cobriza. Un artesano en la parte más alta de tu cima. Un ardor de fuegos apagados. Si sé para que lado mirar. Puede dominar un cruce de caminos. Su fortaleza. Porque hay vida. Vida misteriosa. Los cardones nos cuidan. El adobe de su techo. Me mezclo en el enigma. Cántaros que canto al viento. El pucará. El pucará con el tiempo en la espalda. El pucará lleno de secretos. El pucará que necesito.
En Tilcara estaba el sol.

des-configuraciones

Veía ayeres
desde una cerradura lejana
acaso sin nacer
sin ser, aún.

Filamentos alevosos
germinan
presentes
diagonales imprecisas
en el extraño
indicio
flotante
de mi cuerpo.

Qué mueve al mar



Las preguntas son
ojos ciegos -me digo-

Una ansiedad inmóvil
cruza la habitación
traza dudas
en las costas
de lo imprescindible.

Mi piel piensa
extrema el abismo
describe
vacíos transparentes
ritmos extraños
de suave desorden
del inconsciente.

Sólo suma distancias.

lluvia















Cuando la lluvia me suspende
vuelvo a escribir los silencios en el vidrio
que con el agua
dibujan tu nombre.


Secreto de la tarde




Cómo controlar el corazón
sin saber cómo.

Lucha mi boca
ya fecundada
se abre
y dilata lo invisible.

Habla como tocando
finge,
otra vez.

al margen




















Hay un poema
atado
en el fondo de mi casa.

Se traga los gritos.
Yo

derramo sus lágrimas.

Juan L. Ortíz ( Entre Ríos, 1896- 1978)

















Primavera lejana




Primavera lejana.

Tarde que viene

a través de esta luz llena de cantos

como una sombra herida

de tanto darse contra los cristales

del infinito agudo, aunque encantado.



Como una sombra, también,

de corazón todo húmedo

y vagamente florido.




Tarde llena

de una sombra de lirio

que nacía del poniente

como de la ilusión angustiosa de mis pasos.

Como en el circo

Se tensa.
Bordea el vacío, erguida la cabeza la mirada a lo lejos…
Lentamente
apoya el pie inseguro
sobre el verso.




Heme aquí



















rituales




















Hubo que apagar la luz, encender las mechas y esperar que las velas se derritieran para que apareciesen, muy lentamente flotando los regalitos. Eran dijes. El que eligieron para mí fue el último que se dejó ver: Campanita.

(20.07.08)

Útera palabra

Todo sucede y no
tu forma
mi caída
la risa y la letra y ese edén
en demasiada playa
el mate perfecto
Nuestra voz, silencio verde alfil
atajo
mi único tesoro.

A veces, sé.

Graciela Sacco (Argentina, 1956)





























http//www.gracielasacco.net/videos/videom2.html
De la serie m2, T4

Los puentes de la Terminal Internacional Nº4 del Aeropuerto de Barajas en Madrid estan llenos de despedidas, de urgencias, de posibilidades. Cargar una maleta permite imaginar que se arrastra una casa. La medida del deseo no puede ser capturada.Yo estoy debajo y observo, capturo sombras, rastros, pensamientos; todo va, todo vuelve. Todo ocurre encima mio, en los puentes transparentes.Una salida puede ser un encierro.

Graciela Sacco
Madrid - Rosario, 2008



Fuente:http://www.gracielasacco.net/

Visión
















Sobre una hamaca inmóvil,
María seguía contando fragmentos de su vida.
Él, ya no la escuchaba.
Sí, estaba distraído.

Entonces, todo fue sombra.
La arena de la plaza se hundió, las palabras se callaron, en la suspensión de un salto mortal, o magistral.

El aire sin ojos no sabe traspasar los charcos del miedo.

luz


















Te veo llegar
con una llave de oro
en tu cuello
alumbrando el desamparo.

¿Veo lo que es?
Un sol fijo
ilumina mi sombra
el vestido brilla
blanco y
táctil.

No anochece jamás.

Arno Rafael Minkkinen (Finlandia, 1945)



Freshwater, Isle of Wight, 2002



Self-portrait with Maija-Käärina, Sysmä, Finland, 1992



Laurence, Ta Cenc, Gozo, Malta, 2002

Yannis Ristos ( Grecia, 1909 - 1990)
















Teatro antiguo


A mediodía, cuando se encontró en el centro del antiguo teatro,
aquel joven griego, seguro de sí mismo,
tan hermoso como sus antepasados,
lanzó un grito (pero no de admiración; admiración
no sintió en absoluto, y si la hubiera sentido,
no la demostraría de seguro); simplemente, un grito,
puede que de la alegría indomable de su juventud,
o para probar la resonancia del lugar. Enfrente,
de lo alto de los acantilados, el eco contestó
- el eco griego que ni imita ni repite,
sino que sencillamente continúa, desde altura incalculable,
el eterno clamor del ditirambo.-


*****


Gris y blanco


Por la tarde, el café estaba vacío. Se sentó solo y
esperó,
exactamente detrás del vaso de agua, sintiendo
las sillas vacías, y los cristales que se oscurecían,
los ruidos pequeños que se detenían en el primer
escalón
de la puerta, sin pasar adentro: una espera que había
estado tan clara,
ahora indefinida, incumplida, boca abajo. Enfrente de
él,
sobre los árboles del parque, se levantó la luna
grande,
profunda, oscura, detrás de los cristales; una luna
también de cristal,
que puso una mancha cárdena en la frente de la mujer,
que se había sentado en silencio en el asiento
contiguo.
Levantó el vaso. El agua estaba tibia. La luna, tibia
también.
Tendría que vaciar las dos. La mano de la mujer
estaba totalmente blanca.

Keith Jarret





Marina Tsvetaeva (Rusia, 1892-1941)


Insinuarse

Y, quizás, la mejor victoria sea
sobre el tiempo y la atracción…
pasar sin dejar huellas,
pasar sin dejar sombra

en las paredes…

Quizás renunciando
vencer? ¿Quién del espejo se borra?
Así: como Lermontov en el Cáucaso
colarse sin inquietud en las rocas.

Es quizás la mejor diversión
con los dedos de Sebastián Bach
del órgano provocar el son
Despedazarse sin dejar

cenizas para la urna…

Quizás por engaño
vencer? ¿De toda latitud darse de alta?
Así en el tiempo tal océano
colarse sin inquietar las aguas…

Giros

La tarde se va
o llega la noche.

Invento poemas
extraviados
como una hoja de otoño
de abril
y soledad.

Salgo por ahí
respirándome la piel
mecida por el viento
de lejanos roces.

Negación

















Miento que nací
para que emigre esta
lágrima tatuada
indeleble y sierva.

Miento que nací
queriendo tener muerta
esta pulsión baldía
en el devenir
de un tiempo
roto.

Surcos

El lagrimal
labra
una huella
divide mi cara
en la noche aguada
un fuego líquido
me cerca la boca
con la palabra ausente
y es carne
víscera
del silencio.

Allí
¿ves el rostro de la cruz?
¿el dolor desatendido?

bahía

Mirar lejos
es un riesgo
mas vuelvo
en el diluvio de una ola
me detengo
náufraga en la playa
para encontrarte
en la distancia.

El mar
perturbado
acalla
relieves en sombra.

Mi cuerpo
se disuelve en la arena.

Utopía del tacto

Quedan aún
dentro de mí
letras errantes.

Mi boca tienta
se mece lenta
y obscena palabras
devorando el abismo.