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Nicolás Guillén (Cuba, 1902-1989)



                  
Un poema de amor

No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos:
noventa y nueve
años.
¿O un mes? Pudiera ser.
En cualquier forma
un tiempo enorme, enorme, enorme.


Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
Qué explosión contenida!
Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de "lo amo"
de "usted", de "bien quisiera
pero es imposible"...De "no podemos,
no, piénselo usted mejor"...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.


de Poemas de amor (1964)


2 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

El tiempo enorme, enorme, enorme... Como el amor inextinguible y eterno hasta la gigantesca etermidad...
Unos versos que me han hecho volver al pasado, hoy que retorno a tu casa.
Te encontré. Lo hice así, sin querer. O algo me presestinó a encontrarte sin que yo mismo lo supiera...
Un saludo, María. Y feliz año.

María dijo...


Hola Josef! cuánto tiempo!! qué alegrazo enorme, enorme, enorme encontrarte por acá, y tan lindo el mensaje que me regalás ...Gracias! La literatura nuevamente nos cruzó, brindo por eso. Feliz 2014 también para vos! Un abrazo fuerte, María