
Todos los días termino corriendo. Corro detrás. Persigo y no alcanzo. Como si fuese a la certeza que siempre pierdo. Entonces intento aceptar los límites, aquietar mis insuficientes rebeliones, lo que me hiere y sobrevive.
Estoy cansada de re (correr) imágenes grises en zapatillas rosadas sin punta, los lugares sin soles de las horas.
Si pudiera alguna vez andar la vida en botas rojas al estilo wonderwoman…